Súper novedad en el mundo del ATR-X: posible tratamiento para mejorar la discapacidad intelectual.

Aún prefiero no creérmelo y, en cualquier caso, creo que faltan años. De momento, intentaremos ayudar a Oliver a través de la alimentación.

Mientras esperamos conocer los resultados genéticos realizados a Oliver, os cuento lo que se ha publicado el pasado mes de Mayo en la revista Nature y en la web de la universidad de Tohoku.

El mayor deseo de casi todos los padres del grupo de ATR-X es poder comunicarse con sus hijos. Sería maravilloso que nos pudieran decir donde les duele y así poder ayudarles, por ejemplo. Por eso esta noticia es tan importante.

Nuevos avances en la comprensión y tratamiento del trastorno intelectual

Investigadores de la universidad de Tohoku en Japón han investigado el síndrome ATR-X con el fin de comprender cual es la causa y el mecanismo del trastorno intelectual y una posible estrategia terapéutica para disminuir el deterioro cognitivo asociado.

“Los trastornos del neurodesarrollo relacionados con enfermedades son poco conocidos y aun no existen tratamientos para los distintos síndromes”, comenta el profesor Kohji Fukunaga de la Facultad de Estudios Farmacéuticos, quien además ha dirigido el estudio.

Al analizar todo el genoma en células humanas y de ratón se aprecia que el gen ATRX tiende a unirse a secuencias ricas en G con un alto potencial para formar G-cuadrupletes.

En el estudio vieron que cuando el gen ATRX esta mutado, provoca qué la regulación del gen XlR3B se exprese más de lo normal (ver nota) en el cerebro del ratón, dando como resultado una patogénesis neuronal en aquellos ratones afectados por ATR-X

Nota: la regulación génica es el proceso que controla qué genes en el ADN de una célula se expresan, es decir, se utilizan para hacer un producto funcional como una proteína

Los investigadores muestran como normalmente el gen ATRX se une a G-cuadrupletes formando islas CpG del gen impreso Xlr3b, regulando su expresión mediante el reclutamiento de ADN metiltransferasas.

Xlr3b se une a los ARNm dendríticos, y su sobreexpresión inhibe el transporte dendrítico del ARNm que codifica CaMKII-α, promoviendo así la disfunción sináptica.

Los investigadores descubrieron que el tratamiento con ácido 5-aminolevulínico (5-ALA), que se convierte en metabolitos (ver nota) con G-cuadrupletes adheridos, reduce el reclutamiento de la ARN polimerasa II y reprime la transcripción de Xlr3b en ratones con ATR-X.

También mejora la disminución de la plasticidad sináptica (base del aprendizaje y la memoria) y los déficits cognitivos observados en los ratones con ATR-X.

Nota: Un metabolito es simplemente la sustancia que se produce en el organismo por la biotransformación de un medicamento.

Research
Novel therapeutic strategy for intellectual disability (Credit: NORIFUMI SHIODA)

Los hallazgos sugieren una estrategia terapéutica potencial para dirigirse a los G-quadrupletes  y disminuir el deterioro cognitivo asociado con el síndrome de ATR-X.

El compuesto 5-ALA se ha aplicado clínicamente con un riesgo mínimo y su uso en la resección de tumores cerebrales está aprobado en Europa, Canadá y Japón, donde principalmente se utiliza en la cirugía tumoral encefálica guiada con fluorescencia. Estas aplicaciones clínicas pueden reducir el tiempo de aprobación requerido y el costo de los ensayos clínicos, ya que los datos de absorción, distribución, metabolismo, excreción (ADME) y toxicidad preexistentes están disponibles.

El riesgo de error se reduce puesto que los datos relevantes sobre la seguridad y farmacología de 5-ALA también están disponibles. Los G-cuadrupletes están involucrados en la patología de otras enfermedades y se espera que este descubrimiento contribuya a la posibilidad de nuevos objetivos farmacológicos.

“Se ha demostrado que el ácido 5-aminolevulico es seguro y ya se usa en suplementos en Japón, por lo que estamos listos para comenzar los ensayos clínicos”, dice Fukunaga. “También hay evidencia de que puede mejorar los trastornos del espectro autista, que es una enfermedad común en los niños japoneses”.

Y al margen de todo lo anterior, en el grupo de facebook de ATR-X a uno de los padres se le ocurrió la fantástica idea de buscar alimentos donde apareciera de manera natural el compuesto 5-ALA. Aquí está parte del listado:

  • Espinacas: 0.18 mg/kg
  • Pimiento verde: 0.23 mg/kg
  • Tomate: 0.13 mg/kg
  • Seta shitake: 0.6 mg/kg
  • Patata: 0.12 mg/kg
  • Platano: 0.4 mg/kg
  • Calamares: 0.5 mg/kg
  • Pulpo: 1 mg/kg
  • Levadura: 140 mg/kg
  • Vino: 1.4 – 2.2 mg/l
  • Vinagre: 0.1 – 5  mg/l
  • Salsa de soja: 0.3 mg/l

 

 

 

Reflexiones desde el hospital (si, otra vez)

¿En qué momento los adultos perdemos esa magia que tenemos siendo niños?

Estos días estoy trabajando desde el hospital porque Oliver está ingresado desde hace ocho días. Trabajo en una sala enorme, muy luminosa, en la última planta del hospital. Me gustan las vistas, especialmente cuando hace sol.

Aunque trabajo con música para aislarme de mi entorno y poder concentrarme mejor, a veces es imposible. Estoy cerca del área infantil de oncología y de vez en cuando unos pequeños renacuajos calvetes irrumpen en la sala invadiendo todos mis pensamientos.

¿En qué momento los adultos perdemos esa magia que tenemos siendo niños?

Les veo y tengo ganas de llorar, pero no de tristeza sino de emoción. Algunos van en sillas de ruedas, otros andando o en brazos, casi todos con un montón de cables enraizados en su cuerpo, pero todos tienen algo en común: la sonrisa. A veces es solo un tímido reflejo, otras una abierta carcajada.

Y qué decir de los hermanitos que les acompañan con fiereza…

No puedo más que sentir amor, empatía y respeto por esos pequeños luchadores y sus familias. Estos chiquitajos lo dan todo, absolutamente todo. Ahora solo falta que nosotros los adultos les correspondamos: dediquemos más recursos a la investigación para ayudarlos en su lucha contra esta enfermedad de mierda.

P.S. Oliver está mucho mejor. Ingresó con problemas respiratorios: baja saturación de oxígeno en sangre y dificultades físicas para respirar. Afortunadamente estamos hablando de Super O y ya casí lo tiene superado.